Quizás ahora, cuando el viento resuena en las ventanas como en una clásica película de terror, si, quizás ahora, a las doce y cuarto de la madrugada cuando los jóvenes disfrutan de un botellón maldecido y promovido, cuando menos consentido por los entes contradictorios y públicos. Aquí, solo, en la no mi casa, en la no mi vida, intentando de nuevo reunir las fuerzas suficientes para levantarme mañana, de nuevo, a trabajar para los demás... me doy cuenta de lo que echo de menos a aquellos que me acompañaron en los difíciles días en los que nadie me acompañaba...
1 comentarios:
Llego tarde, pero sigo por aquí, con menos tiempo cada vez, menos ideas y ahora ya sin escribir, simplemente con fotos de vez en cuando.
Te lo dije? pues se te echaba de menos!!!!!! Eres muy bien recibido de nuevo!.
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